Mariano Fiorda
Riding with Margherita Ramella
Age: 48
Weight: 78 kg
Height: 1.70 cm
Owners and managers of La Pescaia, in the heart of the Tuscan Maremma, they run an estate deeply rooted in equestrian tradition. Within the 150-hectare La Pescaia estate lies an historic Thoroughbred breeding ground, featuring more than 50 stables, surrounded by wild Mediterranean woodland. Located in a land shaped by ancient horsemanship—where local cowboys, known as butteri, still practice working equitation with endemic cattle—Scuderie Pescaia reflects the authentic spirit of Tuscan riding culture. (As featured in the Financial Times: https://www.ft.com/content/ef30358a-6604-41ff-b8d1-36d2f904b42f)
Margherita and Mariano are partners in life, work, and shared sporting challenges. United by a lifelong connection with horses and a deep respect for nature, they will take part in this race together as a team. The following motivation letters express the experience, values, and drive that
inspire their participation.
Elegimos participar en esta aventura porque nos pareció fantástica la combinación entre caballo, naturaleza incontaminada y competencia.
Vengo de la Patagonia.
Me considero un hombre de otra época; tuve una infancia sin tecnología. Crecí en la península de Valdés: mar, playas gigantes, médanos inmensos, desierto, ovejas, donde el viento fuerte está a la orden del día. A la edad de 12 años, el papá de mi amigo Diego tenía una yegua con su potrillo (Moría y Rasputín). Empezamos a hacer caminatas hasta un médano que estaba a 7 km de distancia de casa. Un día decidimos hacer una carrera hasta la cima del médano: Diego con Moría y yo con Rasputín. Me acuerdo de que tomamos diferentes caminos y nos encontramos los dos al mismo tiempo, trepando el médano a pie, tirando de los caballos a mano para llegar a la cima, donde terminaba nuestra carrera. Pasamos muchos años explorando nuestras mesetas y sus cañadones a caballo. También acompañábamos a los gauchos a buscar las ovejas; recuerdo haber estado más de 10 horas caminando por el campo para encontrarlas. Crecer en una región como la Patagonia formó en mí un gran respeto por la naturaleza y un amor incondicional por los animales. Hoy me encuentro con casi 50 años y con la suerte de haber podido viajar por todo el mundo, siempre en busca de nuevas aventuras.
Pass of Tears es un evento que tiene todo lo que nosotros estábamos buscando: ponernos en juego juntos en una aventura a caballo, un desafío físico y mental en un área maravillosa como la Patagonia argentina.
< Previous Rider
Next Rider >
